Muchos saben lo relajante que es dormir, liberar tensiones,
dar un descanso al cuerpo, recuperar las energías perdidas. Todos en algún
momento del día tenemos esas ganas dormir siquiera unos minutos para recuperar
un poco de energía y continuar con la actividad del día… cuantas veces he dado
una pequeña siesta en horas de trabajo (quien no lo ha hecho!?) o en clases
(debido al día de trabajo, lógico) pero dormir en un carro… eso es un arte.
En la ciudad donde vivimos, el tráfico es el peor enemigo de
cualquier conductor y pasajero, aquellos que conducen tienen la desdicha de
estar concentrados en que nadie rasguñe su carro, o que no se empotre en otro…
pero los pasajeros tenemos la suerte de aprovechar el trayecto para poder pegar
el ojo, sin importar el ruido de las bocinas o el movimiento del carro que
tiene un chofer con complejo de rápido y furioso.
Cualquiera puede dormir en el carro, sólo nos acomodamos,
buscamos el lugar exacto y hablamos luego!
Pero arte está en dormir lo
suficiente como para despertar a unos minutos de tu paradero… muchos lo hacen y
créanme… soy un experto en eso, sólo calculo cuanto puede demorar el viaje y
descanso lo suficiente como para despertar y bajar del carro sin pasarme de mi
paradero… claro que como todo calculo… nada es exacto, contadas veces me he
pasado luego de dormir con mucho gusto, para darme la sorpresa que me había pasado
de mi casa hace ya más de 20 minutos… pero eso sí, Nadie me quita lo dormido!

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